Ponle piso a tus sueños

La recámara es nuestro santuario. No sólo es el lugar donde pasamos las horas que dedicamos a dormir. En muchos casos, especialmente cuando vivimos en familia o compartimos departamento, la recámara es el espacio personal, donde podemos disfrutar a plenitud nuestras aficiones, concentrarnos en nuestros proyectos, pasar esos necesarios momentos a solas y soñar despiertos.

Por ello, aunque las recámaras no sean de los lugares más visibles de la casa, su decoración y ambientación también son importantes, porque los muebles, decoraciones y accesorios que implementemos en ella, serán para nuestro goce personal.

Cuando se trata de ambientar una recámara, existen dos aspectos fundamentales a considerar. El primero es la funcionalidad. La recámara es un espacio para el descanso y como tal debe reunir las condiciones que favorezcan el sueño. Entre tales condiciones está el que la temperatura sea templada, que esté lo más aislada posible de ruidos exteriores y que cuente con accesorios para regular la entrada de la luz, de tal forma que al dormir, la iluminación externa no sea una molestia.

El segundo aspecto es el gusto personal, ya que para lograr una buena relajación, necesitamos sentirnos cómodos en el espacio donde estamos. Hay personas que prefieren que la recámara tenga únicamente los muebles esenciales, pues llenar el espacio con accesorios o decoraciones resulta un agobio y un obstáculo para el descanso. Otras convierten a la recámara en un espacio para expresar sus gustos, aficiones e ideas. De ahí que podamos ver, especialmente entre adolescentes y jóvenes, recámaras tapizadas con posters de artistas, grupos musicales o películas; o bien con espacios para los libros, discos y videos preferidos.

Coordinar funcionalidad y gusto es importante para elegir cualquier elemento del diseño y la decoración de la recámara. El piso no es la excepción. Podemos pensar que la elección del piso de la recámara no es tan complicada como en otras habitaciones, porque no se ensucia tanto, ni está sometido a tantas actividades o elementos agresivos, como sucede en otras áreas. Sin embargo, el piso también puede favorecer, o atenuar, las sensaciones de comodidad, tranquilidad y relajación, que son tan importantes para disponernos a dormir.

A continuación mencionaremos los principales tipos de pisos que suelen colocarse en las recámaras y las ventajas que cada uno puede aportar a tu descanso. Toma nota y elige el piso de tus sueños.

Pisos de madera

Si has visitado una tienda de pisos de madera, seguro quedaste cautivado con la variedad y originalidad de los diseños, colores y texturas que tiene un material natural como éste. Al ver estos pisos pensamos lo hermosos que lucirían en la sala, el comedor, el estudio y hasta la terraza, pero los pisos de madera también son una excelente opción para las recámaras. Aportan la imprescindible calidez que un ambiente para el descanso debe tener; andar descalzo es algo muy común en la recámara y con un piso de madera, es toda una delicia para los pies. La recámara no se ensucia tanto como otros espacios, así que brinda una buena oportunidad para colocar maderas claras. Además, al repeler el polvo y ser fácil de barrer, es un material favorable para quienes padecen alergias.

Pisos de mármol

¿Mármol en las recámaras? Sí, se puede. Aunque no es un material tan cálido como la madera, es un buen regulador de la temperatura y aportará mucha frescura en un clima cálido. Además, puedes colocar tapetes o alfombras debajo y alrededor de la cama, para tener mayor comodidad y no sentir frío al levantarte.

Alfombrado

Es la opción más popular en las recámaras; cálida, suave y también perfecta para caminar descalzo. La principal desventaja es que las alfombras atrapan el polvo, así que requieren de aspirado frecuente y lavado profesional, por lo menos dos veces al año.

La recámara es nuestro santuario. No sólo es el lugar donde pasamos las horas que dedicamos a dormir. En muchos casos, especialmente cuando vivimos en familia o compartimos departamento, la recámara es el espacio personal, donde podemos disfrutar a plenitud nuestras aficiones, concentrarnos en nuestros proyectos, pasar esos necesarios momentos a solas y soñar despiertos.

Por ello, aunque las recámaras no sean de los lugares más visibles de la casa, su decoración y ambientación también son importantes, porque los muebles, decoraciones y accesorios que implementemos en ella, serán para nuestro goce personal.

Cuando se trata de ambientar una recámara, existen dos aspectos fundamentales a considerar. El primero es la funcionalidad. La recámara es un espacio para el descanso y como tal debe reunir las condiciones que favorezcan el sueño. Entre tales condiciones está el que la temperatura sea templada, que esté lo más aislada posible de ruidos exteriores y que cuente con accesorios para regular la entrada de la luz, de tal forma que al dormir, la iluminación externa no sea una molestia.

El segundo aspecto es el gusto personal, ya que para lograr una buena relajación, necesitamos sentirnos cómodos en el espacio donde estamos. Hay personas que prefieren que la recámara tenga únicamente los muebles esenciales, pues llenar el espacio con accesorios o decoraciones resulta un agobio y un obstáculo para el descanso. Otras convierten a la recámara en un espacio para expresar sus gustos, aficiones e ideas. De ahí que podamos ver, especialmente entre adolescentes y jóvenes, recámaras tapizadas con posters de artistas, grupos musicales o películas; o bien con espacios para los libros, discos y videos preferidos.

Coordinar funcionalidad y gusto es importante para elegir cualquier elemento del diseño y la decoración de la recámara. El piso no es la excepción. Podemos pensar que la elección del piso de la recámara no es tan complicada como en otras habitaciones, porque no se ensucia tanto, ni está sometido a tantas actividades o elementos agresivos, como sucede en otras áreas. Sin embargo, el piso también puede favorecer, o atenuar, las sensaciones de comodidad, tranquilidad y relajación, que son tan importantes para disponernos a dormir.

A continuación mencionaremos los principales tipos de pisos que suelen colocarse en las recámaras y las ventajas que cada uno puede aportar a tu descanso. Toma nota y elige el piso de tus sueños.

Pisos de madera

Si has visitado una tienda de pisos de madera, seguro quedaste cautivado con la variedad y originalidad de los diseños, colores y texturas que tiene un material natural como éste. Al ver estos pisos pensamos lo hermosos que lucirían en la sala, el comedor, el estudio y hasta la terraza, pero los pisos de madera también son una excelente opción para las recámaras. Aportan la imprescindible calidez que un ambiente para el descanso debe tener; andar descalzo es algo muy común en la recámara y con un piso de madera, es toda una delicia para los pies. La recámara no se ensucia tanto como otros espacios, así que brinda una buena oportunidad para colocar maderas claras. Además, al repeler el polvo y ser fácil de barrer, es un material favorable para quienes padecen alergias.

Pisos de mármol

¿Mármol en las recámaras? Sí, se puede. Aunque no es un material tan cálido como la madera, es un buen regulador de la temperatura y aportará mucha frescura en un clima cálido. Además, puedes colocar tapetes o alfombras debajo y alrededor de la cama, para tener mayor comodidad y no sentir frío al levantarte.

Alfombrado

Es la opción más popular en las recámaras; cálida, suave y también perfecta para caminar descalzo. La principal desventaja es que las alfombras atrapan el polvo, así que requieren de aspirado frecuente y lavado profesional, por lo menos dos veces al año.